lunes, 11 de agosto de 2008

Ramón José Sender: un monstruo


( Para compensar un poco las excentricidades veraniegas que provoca el calor, he pensado escribir algo serio. Y como estoy leyendo un libro de este hombre, y soy un gran admirador suyo, he pensado dedicarle estas letras para exaltar su figura )

No recuerdo la primera vez leí a Ramón José Sender, R.J.S., aunque si recuerdo la segunda. En la escuela nos hicieron leer Réquiem por un campesino español, breve relato cargado de emoción, muy interesante, pero infumable para jóvenes que no habíamos vivido los desastres de la guerra y nos importaba un huevo. Los del colegio vecino, más lógicos, les hacían leer la Tesis de Nancy, menos intenso, más dicharachero y probablemente se acuerden con cariño de aquella lectura.

El plan del 73, la Educación General Básica, o para los amantes de la siglas; la E.G.B, tenía sus defectos, e incluso había degradado el nivel de conocimientos desde la temida revalida, pero a comparación de las siglas posteriores, era una maravilla. La costumbre de leer libros, hacer comentarios, y trabajos sobre los mismos, estaba muy bien, pero la elección de los títulos era algo manifiestamente mejorable o cuanto menos, diversificable. Leer el Cantar del Mio Cid, luego la Celestina, y para culminar Réquiem por un Campesino español, a los 14 años, puede dejar secuelas de por vida. Actualmente se han pasado de frenada y eso de leer clásicos de la literatura española no mola, además están muertos y hablan raro. Es mejor leer autores actuales que hablen de la movida, y de la parada. En este pais, siempre lo digo, no hay termino medio: o es blanco, o negro. Los fabricantes de las cartas de colores hace años que se fueron al paro en este nuestro amado suelo patrio.

Ramón J. Sender, a la opinión de la cerril mentalidad aragonesa, es un aragonés, y por tanto es malo y no puede ser mejor que el resto. No puede triunfar un aragonés en Aragón, faltaría más, donde vamos a parar. Como decía una señorita - profesora - toda indignada: " Tu te crees; ¡ un negro que se ha comprado un piso ¡, pero a donde va este país.."


Con estas mentalidades yo se donde va este país, pero no lo voy a decir, porque parece que siempre estoy elucubrando.


R.J.S., para mí, es un monstruo, es lo más grande que ha dado la literatura aragonesa de todos los tiempos, ni los Argensola, ni Baltasar Gracián, ni Ignacio Luzán, ni nadie. Quizás otro aragonés-montisonense; Mor de Fuentes, sorpresa de hace algún tiempo, más empalagoso - era de otra época -, me recuerde a la maravillosa, agradable, erudita y divulgativa prosa de R.J.S. Esa proximidad dialéctica que nos une, con su forma de expresarse y su cariño a todo lo aragonés, crean una atmósfera, que por mucho que nos hable de la guerra de Marruecos , o de las pirámides de Méjico, el hilo conductor no se rompe, e incluso se refuerza. Siempre tiene una buena palabra, o un recuerdo para Aragón.

La editorial Destino, con su colección Ancora y Delfín, en aquellos volúmenes negros, bien editados, con buen papel, tapas duras, y unas sobrecubiertas curiosas, nos ofrecieron la abundante producción literaria de este monstruo de las letras hispánicas. Desgraciadamente el exilio, y alguna otra circunstancia, hicieron que visitara España en pocas ocasiones después de su marcha en la guerra Española.

Hay una curioso trabajo en la página del Instituto de Enseñanza Secundaria de Hijar, sobre la correspondencia entre RJS y Encarnación Ferré - de Monzón - escritora y actualmente profesora de este instituto.


También hay un artículo de Francisco Yndurain, gran conocedor de RJS, que tras su muerte nos aclara algunas dudas de su curiosa - aragonesa - personalidad. Creo recordar que decía en algún libro sobre RJS, que este era el mejor novelista español de todos los tiempos, y razón - a mí opinión - no le falta. Además la variedad y abundancia de su obra, vinculada a los diversos lugares en los que estuvo en su vida, nos dan una visión casi enciclopédica. Y como siempre, con su observación aragonesa, añadida al relato o buscando esa conexión. A Yndurain le choca, como a mí, que RJS dejara escrito que quería que esparcieran sus cenizas por el Pacífico. El, que había llevado la enseña del altoaragonesismo más exaltado a los lugares donde fuere, va y elige el Océano como su último destino. Aunque conociendo el carácter patrio, a lo mejor era para que no le tocaran los cojones después de muerto.

El artículo de Yndurain - muy interesante - nos habla un poco de las " curiosas relaciones " entre algunos personajes y RJS.

Lo único que tengo que reprochar a RJS es su sensibilidad neutra hacia Joaquín Costa. Cuenta RJS que Pio Baroja, que odiaba públicamente a Joaquín Costa, decía: " que tenía los pies caprinos y que los ocultaba ". ( 3 ) Curiosas actitudes y envidias.

Hace años leí Monte Odina, pero no estaba preparado para ello, era reciente su muerte y aún me fastidiaba no haberlo conocido. Además el tipo de relato era un poco peculiar, y yo era joven. Pero lo aderezaba con anécdotas como esta: " En uno de mis recientes viajes a Zaragoza alguien me llamó por teléfono y me amenazó con fieros males. Yo le dije: " Quien quiera que sea usted, pierde el tiempo, porque cuando llegue me habré muerto ya, ¿ Sabe usted de qué ?, de risa ". El otro colgó el teléfono. Supongo que un poco ofendido. Lo siento." ( 1 )

RJS tiene una fuente inacabable que es su familia y en especial su abuelo, al que parafrasea en multitud de ocasiones. Debía de tener un carácter curioso. En el libro que estoy leyendo ahora, que es una recopilación de artículos periodísticos, hace varias referencias a la figura de su abuelo, entre ellas me resulta divertida esta sobre el desdén a llegar a los 100 años. " El motivo que alegaba mi abuelo era que llegar a los cien era escandaloso y él había evitado siempre los escándalos. " Si eres centenario - decía - te sacan fotos para los diarios - el decía " las gacetas " - y sales con cara de chimpancé sentado en un sillón, las manos colgantes, hecho una birria. ¿ Por qué no vinieron a retratarme cuando tenía treinta años y era un buen mozo ? ". ( 2 ) Genio y figura hasta la sepultura.


Las fotos las he sacado de la página del instituto de enseñanza secundaria de Hijar ( Teruel ).

( 1 ) Monte Odina, Ramón J. Sender. Editorial Guara, Zaragoza, 1980. Pág. 407.

( 2 y 3 ) Segundo solanar y lucernario. Ramón J. Sender. Editorial Heraldo de Aragón, Zaragoza, 1981. Pág.82 ( 2 ), Pág 110 ( 3 ).


Interesante recopilación de su bibliografía.

Una breve biografía por Juan Carlos Ara Torralba.

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